Sería el año 2001 si no recuerdo mal cuando tuve la
oportunidad de entrevistar a Helloween en una visita a Valencia. Mi charla fue
con Markus Grosskopf en la que hablamos de su nuevo disco The Dark Ride y en la
cual se me ocurrió decirle que me recomendara alguna cerveza alemana. Sin
dudarlo me recomendó una Jever bien fría, haciendo hincapié en pronunciarla
algo así como “Yeifa”, que parece ser la manera correcta de decirlo en el norte
de Alemania. De hecho el propio músico es de Hamburgo, cerca de la ciudad de
Jever.
Desde ese momento la retuve en mente y fue en una visita a
Alemania donde pude probarla por primera vez y desde entonces ha sido una
cerveza especial.
La JEVER PILSENER
tiene un olor a malta propio de las de su estilo. Presenta un color dorado muy
clarito y una espuma que se mantiene de manera media en el vaso y con
burbujitas que van subiendo hacia arriba. Es ligera al trago.
El sabor es intenso y noto toques herbales y a malta que dan
paso a un amargor intenso, pero es un amargor especial y que no encuentro en
otra cerveza. Es difícil definirlo pero sería algo así como una sensación de
ahumado, áspero. Algo que le da personalidad y eso es lo que para mi la hace
una gran cerveza, tener su toque diferente y que a mi me encanta, dentro de lo
que puede ser una pilsen alemana al uso. Deja sensación amarga pero como digo
no es un amargor típico. A mi desde luego me gusta mucho la Jever, tiene personalidad y
la recomiendo. Tiene 4,9%.
Viene en formato 50 cl. lo cual siempre es algo a favor.
Curiosidad: En su botella se puede leer la leyenda
“Friesisch herb” que tras muchas consultas creo que su significado es “Amargor
frisio”, (también podría ser “fuerza frisia”) haciendo referencia al reino
Frisio, que ocupó lo que ahora es Holanda y norte de Alemania desde el 600 al
734 y al cual pertenecía Jever, la ciudad que hoy nos ocupa.

