En cuanto a las cervezas, pudimos probar sus tres productos: Voramar, Gurugú y Na Valora, por este orden, que también corresponde a su orden de complejidad de sabores y matices.
Voramar: Su última creación es una Blonde Ale afrutada. La espuma tiene muy buena retención, persiste. El color es turbio. Una cerveza suave y lupulizada con mucho sabor.
Gurugú: Una Brown Ale que gustó mucho. En nariz es muy evidente el olor a torrefacto, café. El sabor continúa esa dinámica, con gusto a café y chocolate pero no en exceso, muy armónica.
Na Valora: Y llegamos a la que más me gustó, su cerveza más compleja y rica en matices que hizo la delicia de los presentes. Es una American Pale Ale elaborada con lupulos americanos. Tiene un aroma a hierba y frutas. Su sabor evoluciona en el trago llegando al amargo lúpulo final que se hace evidente junto con el matiz herbal. Muy rica.
En definitiva, una magnífica sesión muy bien estructurada, tanto al principio con la explicación de Toni como en la propia cata, subiendo la complicación de las cervezas que íbamos probando, y sobretodo por la buena opinión que tuvieron las cervezas Spigha.





